El modelo Cognitivo Conductual

ASÍ TRABAJO EN CONSULTA

Si alguna vez te has preguntado cómo es trabajar conmigo en terapia, hoy quiero contarte un poco más sobre el enfoque que guía mi práctica profesional: el modelo cognitivo-conductual. No se trata solo de una teoría psicológica, sino de una forma concreta y muy práctica de abordar los malestares emocionales, con herramientas claras que podemos aplicar juntos en el día a día.

Este modelo parte de una idea sencilla pero transformadora: nuestros pensamientos influyen directamente en cómo nos sentimos y en cómo actuamos. Y eso significa que si aprendemos a identificar y cambiar esos pensamientos, podemos mejorar nuestro bienestar emocional y nuestras conductas.

Te lo explico con un ejemplo

Ana y su pareja han discutido por algo menor y, al día siguiente, su pareja está más callada de lo habitual. Ana piensa: «Seguro que ya no quiere estar conmigo, me va a dejar«. Este pensamiento le genera ansiedad, tristeza y una sensación de inseguridad. Como consecuencia, Ana empieza a insistirle a su pareja para hablar, lo que genera aún más tensión.

Desde el enfoque cognitivo-conductual, analizamos así esta situación:

  1. Situación: La pareja está más callada tras una discusión.
  2. Pensamiento: «Ya no quiere estar conmigo, me va a dejar«.
  3. Emoción: Ansiedad, tristeza, inseguridad.
  4. Conducta: Insistencia, búsqueda de reafirmación, aumento del conflicto.

Ahora, ¿qué pasaría si cambiamos el pensamiento? Ana podría pensar: «Está procesando lo que pasó, quizá necesita un poco de espacio antes de hablar«. Esta interpretación más equilibrada le permite calmarse, respetar los tiempos y más adelante tener una conversación más serena con su pareja.

Así trabajo en consulta: te acompaño a observar tus pensamientos automáticos, a cuestionarlos y a construir interpretaciones más útiles que te ayuden a sentirte mejor y a actuar de una manera más alineada con tus objetivos.

El modelo cognitivo-conductual fue desarrollado por Aaron Beck y Albert Ellis, y nos dice que no sufrimos tanto por lo que nos ocurre, sino por cómo interpretamos lo que nos ocurre. Por eso, uno de los ejes principales de mi forma de trabajar es ayudarte a ver con claridad esos pensamientos que a veces damos por hechos y que en realidad podemos transformar.

¿Cómo trabajamos esto en terapia?

  1. Identificamos pensamientos: Aprendemos a detectar esos pensamientos que aparecen casi sin darnos cuenta.
  2. Los cuestionamos juntos: ¿Son realistas? ¿Son útiles? ¿Podemos pensar de otra manera?
  3. Los reformulamos: Buscamos pensamientos más adaptativos, que te ayuden a sentirte mejor y a actuar diferente.
  4. Intervenimos en la conducta: Cambiamos hábitos que mantienen el malestar (como evitar situaciones, aislarse, procrastinar, etc.).

Otro ejemplo muy habitual

Pedro tiene que hablar en público. Piensa: «Me voy a poner nervioso y se van a reír de mí«. Esto le genera ansiedad y decide no asistir a la presentación. En terapia, trabajamos este pensamiento y buscamos una alternativa más realista como: «Es normal estar nervioso, pero puedo prepararme bien y hacer una presentación aceptable«. Así, Pedro se siente más tranquilo y se anima a intentarlo.

Esta forma de trabajar es muy práctica, y sobre todo, muy humana. Porque no se trata de pensar «positivo» sin más, sino de pensar con más perspectiva, de cuestionar creencias que hemos aprendido y que ya no nos ayudan.

Si te sientes identificado con alguno de estos ejemplos, o si sientes que tus pensamientos te limitan más de lo que te gustaría, estaré encantado de acompañarte en este proceso. Cambiar es posible, y podemos hacerlo paso a paso, con herramientas claras y mucha cercanía.


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